24 Sep Bushmills Black Bush estrena botella casi 20 años después
Casi dos décadas después de su última evolución, Bushmills Black Bush cambia de imagen. El emblemático blend irlandés presenta una nueva botella que apuesta por una silueta más estilizada, detalles inspirados en el paisaje de Irlanda del Norte y una estética contemporánea, mientras mantiene intacta la receta que define su carácter.
La nueva botella comenzó a distribuirse en España el pasado mes de junio y fue presentada oficialmente ante la prensa española el 9 de septiembre en Viva Madrid, en el Barrio de las Letras, dentro de una experiencia dedicada al producto y a sus posibilidades en coctelería.

Una nueva botella para un whiskey de referencia
El rediseño supone la primera evolución del envase de Black Bush en casi 20 años. La nueva botella presenta una silueta más alta y estilizada, con hombros más anchos y ángulos más definidos que buscan reforzar su presencia tanto en la barra como en el lineal.
Uno de los elementos que más cambia es el cuello. La anterior funda negra opaca da paso a una funda transparente que deja visible el tapón de madera, aportando una apariencia más abierta y elegante.
La renovación también permite que Black Bush se integre en el lenguaje visual que Bushmills comenzó a desarrollar con el relanzamiento de sus single malts en 2021. La nueva botella comparte así códigos con el resto del portafolio y refuerza una identidad de marca más coherente y contemporánea.

La Calzada del Gigante, presente en el diseño
La nueva imagen no se limita a una cuestión estética. Algunos de sus detalles hacen referencia directa al entorno en el que se encuentra la Destilería Old Bushmills, en la costa norte del condado de Antrim.
En la base de la botella aparece una cavidad hexagonal inspirada en las características columnas de basalto de la Calzada del Gigante, situada a pocos kilómetros de la destilería. Las etiquetas siguen los contornos angulares del envase y el hombro incorpora un grabado del emblemático alambique de Bushmills.
El resultado es una botella que busca trasladar parte de la historia y del entorno de la marca a un formato más actual, sin perder los elementos que permiten reconocer a Bushmills.

El whiskey permanece intacto
Aunque la botella cambia, el contenido permanece exactamente igual. Black Bush conserva su receta, basada en una elevada proporción de whiskey single malt madurado en antiguas barricas de jerez Oloroso, combinado con un suave whiskey de grano destilado por lotes.
El resultado es un whiskey de color oro rojizo, con notas de jerez y fruta seca en nariz y una textura sedosa, acompañada de matices de frutos secos, en boca. Su perfil combina un carácter profundo e intenso con un final especialmente suave. Embotellado al 40 % vol., puede disfrutarse solo, con hielo o como base de cócteles clásicos como el Highball o el Old Fashioned.

Una nueva etapa para Black Bush
El rediseño llega en un momento de crecimiento para el whiskey irlandés y para la propia Bushmills. Según los datos facilitados por la marca, la categoría ha registrado un crecimiento anual compuesto del 9 % en valor y del 7 % en volumen durante los últimos cinco años, mientras que Bushmills ha crecido aproximadamente un 8 % en ese mismo periodo.
Black Bush cuenta, además, con una elevada proporción de malta y una medalla de oro en los Irish Whiskey Awards 2025. Estas credenciales acompañan la renovación de una botella que busca reforzar su presencia dentro del segmento de blends irlandeses premium.
Con la Destilería Old Bushmills establecida en 1608 y más de 400 años de tradición en la elaboración de whiskey mediante triple destilación, la marca continúa construyendo su identidad alrededor de su vínculo con la costa norte de Antrim. Ahora, Black Bush suma a ese legado una nueva imagen: una botella más contemporánea para un whiskey cuya receta permanece fiel a su esencia.

Black Bush también se lleva a la coctelera
Más allá de disfrutarlo solo o con hielo, Black Bush también encuentra su espacio en la coctelería. La propia marca propone un Black Bush Highball, una combinación fresca y equilibrada en la que el whiskey mantiene todo el protagonismo.
Black Bush Highball
Ingredientes
- 1 parte de Bushmills Black Bush
- 3 partes de Ginger Beer
- 1 parte de zumo de limón
- Abundante hielo
- 1 rodaja de lima
Preparación
Llenar tres cuartas partes de un vaso highball con hielo. Añadir una medida de Bushmills Black Bush y el zumo de limón. Completar con Ginger Beer, remover suavemente y decorar con una rodaja de lima.
Con este rediseño, Black Bush inicia una nueva etapa visual sin modificar aquello que define su carácter: el whiskey que contiene. Una evolución de la botella que conecta la historia de Bushmills con una imagen más contemporánea y que mantiene abierta la puerta a disfrutar de este blend tanto en la copa como en la coctelera.





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